Mi Leica IIIG y la inmigración

No es la primera de las cámaras de la colección que proviene de inmigrantes españoles a otros países.
España ha sido tradicionalmente un país origen de inmigración con distintos destinos en función del periodo y contexto histórico.

Si primero fue la próspera Latinoamérica en años posteriores a la Guerra Civil, los 50-60 marcaron un cambio de movimiento migratorio hacia los países europeos, lugar de fabricación y crecimiento del mercado de aparatos de fotografía.

Dada las carestías en la España de la época con incluso muchas limitaciones a la importación, las cámaras fueron otro "inmigrante" más, saltando de países con fuerte inmigración como Francia o Alemania en las décadas de los 60-70. Y es Alemania el país origen de esta historia.

Es el caso de la Leica IIIG que poseo, una auténtica joya. Su propietario, fue un español, valenciano,  emigrado a Alemania y que la compró a un compañero para ayudarle a finales de los 60. Por su número de serie 904861 indica que fue fabricada en el año 1957.



Con el desafortunado fallecimiento del propietario en tierras germanas, la cámara llegó a su familia en España en una cajita junto con otros recuerdos. Y cual arpa, quedó durante años olvidada en un cajón de un caserío envuelta en una sábana, caserío que permaneció abandonado muchos años. Al venderse el caserío fue rescatada cincuenta años más tarde sin que hubiese visto la luz en esos años. 

Este modelo, IIIG, tiene la particularidad de que fue el último y mejor de este tipo producido por Leica después de años de producción con modelos tan importantes para la historia de la fotografía.